{"id":1160,"date":"2019-03-12T08:05:06","date_gmt":"2019-03-12T08:05:06","guid":{"rendered":"http:\/\/envirra.com\/themes\/espresso_sample\/?p=50"},"modified":"2023-09-14T20:41:32","modified_gmt":"2023-09-14T20:41:32","slug":"el-derecho-a-la-desconexion-laboral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1160","title":{"rendered":"El derecho a la desconexi\u00f3n laboral"},"content":{"rendered":"\n<p>Cada\nd\u00eda son m\u00e1s los movimientos en el mundo que replican por una ley que proh\u00edba\nque los jefes env\u00eden correos o whatsapp por fuera del horario laboral.<\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia se\nha vuelto usual que&nbsp;<strong>con demasiada frecuencia los jefes atormenten o por lo\nmenos fastidien e interrumpan<\/strong>&nbsp;el\nalmuerzo familiar, el paseo, la intimidad de sus funcionarios o empleados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por\nfuera del horario laboral est\u00e1s con tu c\u00edrculo de amigos, novia o novio,\nfamilia y de pronto ese molesto sonido, como el del salto de un sapo, el\nwhatsapp o correo enviado por el jefe, preguntando o recordando una tarea o\npidiendo la agenda de la semana. O peor a\u00fan, exigiendo resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\ncorren dos riesgos: que le haya dejado algo importante sin entregar, o\nsimplemente un berrinche rutinario, un e-mail recordando que no se olvide de\u2026\npara el otro d\u00eda o simplemente algo que se le olvid\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo\ncierto es que el mensaje llega cuando est\u00e1s descansando, en tu gimnasio,\nhaciendo el amor, en medio de una cita m\u00e9dica, y sin exageraci\u00f3n cuando est\u00e1s\nlejos o fuera de la ciudad, mercando, comiendo, comprando unos zapatos,\nmidi\u00e9ndote un vestido, en cine, en una larga fila o, en el momento m\u00e1s dif\u00edcil,\norinando. Justo en tu tiempo libre.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiempo libre que\nno disfrutas porque no lo tienes.&nbsp;<strong>Tus d\u00edas se reducen a ir del trabajo a la casa, y en la\ncasa sigues conectado, siempre pendiente de recibir una bronca, una nueva\nsolicitud,<\/strong>&nbsp;o\nsobre el rendimiento de la calidad de tu trabajo o de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros\ncasos m\u00e1s acelerantes, que te haya dejado algo sin entregar tu jefe, o el\ncl\u00e1sico t\u00fa te acuerdas d\u00f3nde dejamos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos\nempleados consultados dicen dejar la oficina f\u00edsicamente, pero no despegarse\ndel trabajo. Permanecen conectados a los sistemas electr\u00f3nicos y pasan m\u00e1s\ntiempo enchufados, preocupados de su jefe o hablando con \u00e9l que con sus\nfamilias.<\/p>\n\n\n\n<p>Expertos\nse\u00f1alan que cada d\u00eda este tipo de relaciones produce fatiga cr\u00f3nica, te sientes\nvigilado todo el tiempo, ahogado, perseguido y esclavo del whatsapp, correo y\ndel trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, hay\nque proponer una ley que reconozca el derecho a la desconexi\u00f3n laboral.&nbsp;<strong>Para estos\njefes que son intensos y no quieren entender que existe un horario laboral que\nhay que respetar.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada d\u00eda son m\u00e1s los movimientos en el mundo que replican por una ley que proh\u00edba que los jefes env\u00eden correos o whatsapp por fuera del horario laboral. En Colombia se ha vuelto usual que&nbsp;con demasiada frecuencia los jefes atormenten o por lo menos fastidien e interrumpan&nbsp;el almuerzo familiar, el paseo, la intimidad de sus &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1160"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1160"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1160\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1182,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1160\/revisions\/1182"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}