{"id":1189,"date":"2020-05-20T14:46:20","date_gmt":"2020-05-20T14:46:20","guid":{"rendered":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=524"},"modified":"2020-05-20T14:46:20","modified_gmt":"2020-05-20T14:46:20","slug":"las-muertes-que-deja-el-mercado-clandestino-de-bicicletas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1189","title":{"rendered":"Las muertes que deja el mercado clandestino de bicicletas"},"content":{"rendered":"\n<p>Ten\u00eda 27 a\u00f1os, todos los sue\u00f1os por cumplir, un servicio\nsocial que prestar como enfermera y tres hijos a los que ten\u00eda que ayudar a\ncrecer, pero se cruz\u00f3 con dos venezolanos que le quitaron todo. Por robarle la\nbicicleta que acababa de comprar, la asesinaron.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se resume la historia de Yenny Cerquera, una joven amante\ndel deporte que hizo el esfuerzo de comprarse una bicicleta, que atendi\u00f3 el\nllamado a usar medios alternativos de transporte y que no encontr\u00f3 garant\u00edas de\nseguridad para ejercer su derecho a movilizarse por Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Viv\u00eda en el barrio Bosa El Porvenir, en el suroccidente\nde la ciudad, y trabajaba como enfermera geri\u00e1trica en Teusaquillo, en el\nnorte. El domingo 17 de mayo iba con su novio por la ciclorruta del parque\nmetropolitano El Porvenir, cerca de su casa, cuando un delincuente la mat\u00f3 de\nun balazo en el pecho. Los testigos describieron que el atacante le dispar\u00f3 con\nfrialdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres ni\u00f1os hu\u00e9rfanos que quedan a la deriva y una comunidad\nconmocionada y estupefacta escuchan hoy el discurso vac\u00edo de las autoridades de\nque tomar\u00e1n las medidas para que un hecho como este no se repita.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ediario.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diana-Patricia-asesinada.jpg\" alt=\"\" data-id=\"526\" data-link=\"https:\/\/ediario.com.co\/?attachment_id=526\" class=\"wp-image-526\"\/><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ediario.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Dairo-asesinado-1024x593.jpg\" alt=\"\" data-id=\"527\" data-full-url=\"https:\/\/ediario.com.co\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Dairo-asesinado.jpg\" data-link=\"https:\/\/ediario.com.co\/?attachment_id=527\" class=\"wp-image-527\"\/><\/figure><\/li><\/ul><figcaption class=\"blocks-gallery-caption\">Diana Patricia Garc\u00eda y Dairo Garc\u00eda, asesinados por robarle la bicicleta en 2018.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Es la misma promesa que les hicieron a las familias de Diana Patricia G\u00f3mez y Dairo Garc\u00eda, asesinados en el 2018 por robarles la bicicleta. Todav\u00eda est\u00e1 fresco el dolor de la historia de Diana, a quienes los delincuentes la interceptaron y por resistirse a que le robaran su bici la asesinaron. <\/p>\n\n\n\n<p>Diana de 36 a\u00f1os, ten\u00eda dos hijos y muchos sue\u00f1os por\ncumplir. Igual que Yenny. Y lo mismo que Dairo Garc\u00eda, otro joven de 33 a\u00f1os\nque corri\u00f3 con la misma suerte por hurtarle su bicicleta. Los tres son s\u00edmbolo\nde las v\u00edctimas de los asaltantes y, claro, de la impunidad que caracteriza\nestos hechos. Una cifra m\u00e1s para las estad\u00edsticas de las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie puede estar tranquilo cuando rueda por las ciclorrutas. A nadie se le garantiza la vida. Y menos que no les hurten su medio de movilidad. Hay un desamparo total: no hay quien cuide los puentes. Los m\u00e1s de 500 kil\u00f3metros de ciclov\u00eda son un espacio donde impera la ley de \u2018s\u00e1lvese quien pueda\u2019 o acogidos a la ruleta de la buena suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los m\u00e1s cobardes y criminales son los reducidores que se benefician con el robo de las bicicletas para traficar con ellas o con los repuestos despu\u00e9s de desmantelarlas. Esos criminales que se cubren detr\u00e1s de ventas legales de bicicletas y repuestos, pero que manchan sus manos de sangre cada d\u00eda con la compra y venta clandestina de bicicletas robadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Bogot\u00e1 ruedan a diario m\u00e1s de 835.000 personas en\nbicicleta que invierten en promedio m\u00e1s de 1\u2019800.000 pesos para tener una bici\ny que se exponen en las calles a ser v\u00edctimas del hurto. Al d\u00eda se roban 18\nbicis en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer eslab\u00f3n del tr\u00e1fico de las bicicletas es el\ndelincuente que ataca a la v\u00edctima haci\u00e9ndose pasar por otro biciusuario para\ndistraer a su v\u00edctima, sigui\u00e9ndola despu\u00e9s de identificarla o asalt\u00e1ndola a\nmano armada como el caso de Yenny.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cadena de estas mafias est\u00e1 tambi\u00e9n el delincuente\nque eval\u00faa si por costo y gama es mejor venderla completa o por partes y\nfinalmente participan quienes las desarman y las comercializan en el mercado\nnegro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos que hay detr\u00e1s de los n\u00fameros se\npierden. Por ahora Yenny est\u00e1 en la retina de su familia, que reside en el\nHuila.<\/p>\n\n\n\n<p>De nada sirven los llamados de los grupos alternativos para\nque protejan a los usuarios de la bici de los delincuentes; la seguridad para\nellos parece una utop\u00eda. Lo parad\u00f3jico es que saben c\u00f3mo act\u00faan, pero no tienen\nidea de c\u00f3mo acabar con el delito.<\/p>\n\n\n\n<p>En la retina de los vecinos que presenciaron impotentes\nel atraco qued\u00f3 la imagen de un forcejeo entre Yenny y su atacante y el momento\nen que con frialdad desenfunda el arma y le dispara.<\/p>\n\n\n\n<p>E-DIARIO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda 27 a\u00f1os, todos los sue\u00f1os por cumplir, un servicio social que prestar como enfermera y tres hijos a los que ten\u00eda que ayudar a crecer, pero se cruz\u00f3 con dos venezolanos que le quitaron todo. Por robarle la bicicleta que acababa de comprar, la asesinaron. As\u00ed se resume la historia de Yenny Cerquera, una &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1192,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[128,62,129,130,131],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1189"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1189\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}