{"id":1196,"date":"2020-04-14T23:14:03","date_gmt":"2020-04-14T23:14:03","guid":{"rendered":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=517"},"modified":"2020-04-14T23:14:03","modified_gmt":"2020-04-14T23:14:03","slug":"la-pandemia-que-vivio-laureano-gomez-a-comienzos-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1196","title":{"rendered":"La pandemia que vivi\u00f3 Laureano G\u00f3mez a comienzos del Siglo XX"},"content":{"rendered":"\n<p>&#8220;Aqu\u00ed hay de nuevo una epidemia de gripa que tiene alarmada a la ciudad. Por lo pronto tiene paralizada la vida&#8221;. As\u00ed le describi\u00f3 el l\u00edder conservador a su amigo Jos\u00e9 Arturo Andrade, que viv\u00eda en San Andr\u00e9s en 1918, c\u00f3mo se viv\u00eda la pandemia espa\u00f1ola en Bogot\u00e1. Esta es la hist\u00f3rica carta, que parece escrita en estos d\u00edas:<\/p>\n\n\n\n<p>Bogot\u00e1, octubre 24 de 1918<\/p>\n\n\n\n<p>Muy querido Arturo:<\/p>\n\n\n\n<p>Mis dos \u00faltimas cartas las he dirigido directamente al Archipi\u00e9lago, directamente, porque Miguel Aguilera me asegur\u00f3 que as\u00ed iban tambi\u00e9n directamente, y tambi\u00e9n m\u00e1s seguras. Que con el intermedio del Sur\u00f3 corr\u00edan riesgo de que a \u00e9l se le olvidaran y, pero como no he vuelto a tener noticias tuyas, temo que el camino no haya resultado muy seguro y que ya est\u00e1s inculp\u00e1ndome incumplimiento.\u00a0Hoy vuelvo a usar el antiguo camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay de nuevo una epidemia de gripa que tiene alarmada a la ciudad. Por lo pronto tiene paralizada la vida; las oficinas est\u00e1n todas cerradas, los colegios lo mismo, se han suspendido los ex\u00e1menes hasta en las facultades; se han ordenado cerrar teatros y cines y por las calles no se encuentra un alma de noche. <\/p>\n\n\n\n<p>Al principio fue una cosa de risa. Todo el mundo estornudando. Pero luego empez\u00f3 una forma que llaman cerebral y empez\u00f3 a morir gente de repente en la calle, especialmente entre los obreros. El p\u00e1nico ha ido creciendo. Los entierros pasan continuamente. El\u00a0problema se ha agravado porque los sepultureros unos est\u00e1n enfermos, otros se han muerto en el oficio, no se consigue quien quiera hacerse cargo de \u00e9l y seg\u00fan dicen, hay momentos en que m\u00e1s de cien cad\u00e1veres esperan, regados en los corredores de las b\u00f3vedas que los pongan bajo tierra. Por de contado nadie quiere ir al Cementerio y los entierros, aun de las personas notables, van sin acompa\u00f1antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las personas conocidas han muerto, el senador Antonio Regino Blanco y su esposa, con unas pocas horas de intervalo, el senador Manuel Jos\u00e9 Soro, antioque\u00f1o, el Dr. Fernando Cort\u00e9s Monroy, Gonzalo Santamar\u00eda, Ricardo Vinagre Acevedo, la se\u00f1ora de D. Modesto Cabal, una muchacha Pradilla, muy bonita, que estaba dando golpe y se iba a casar con un sobrino de Chepe Guzm\u00e1n, hijo de Ezequiel y el \u00a0pote Camacho, el hijo de Nemesio, que era muy bien estudiante de medicina; y mucha gente pobre que cae fulminada en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que dicen los\nperi\u00f3dicos, la epidemia es universal, aunque en esto el pa\u00eds no se conoce. Pero\nen los EE.UU. ha muerto de ella Gabriel Su\u00e1rez O, el hijo del D. Marco, Luis\nAlejandro Caro y un hijo de Manuel E. Puyana.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya ves que cada a\u00f1o\ntenemos la visita de alguna calamidad p\u00fablica. La de este a\u00f1o ha causado ya m\u00e1s\nv\u00edctimas que los temblores.<\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades han dejado\nmucho que desear. Bien es verdad que con la mula de Santiago Castro de alcalde\npoco hay que esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha formado un comit\u00e9 de\nsocorro que preside el Dr. D\u00e1vila F, formado por Julio Portocarrero, y gente\npor el estilo; por eso podr\u00e1s calcular la estupidez del alcalde. Julio\nPortocarrero se dedicar\u00e1 a socorrer a los horizontales, ya que como duermen\nsiempre bien abrigados, son los que menos necesitan auxilio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que hay\nescenas curiosas. Las peluqueras hace quince d\u00edas est\u00e1n en la lata, porque\nnadie se manda afeitar ni recortar el pelo por miedo a la bronconeumon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente en las\nproximidades del grupo no ha habido hasta ahora ninguna desgracia. Al decir\nesto, mejor al escribirlo, toco madera para alejar el presagio.<\/p>\n\n\n\n<p>Como comprendes lo que ocurre trae un apagamiento en las dem\u00e1s cosas, pol\u00edtica inclusive. En materia de negocios la situaci\u00f3n empeora. La prohibici\u00f3n de exportar caf\u00e9 que acaban de hacerlos EE.UU. ha tra\u00eddo la alarma m\u00e1s inconcebible. Hay hacendados que salen por las calles hechos unas furias, pidiendo que entremos en la guerra, que nos anexionemos a los yanquis, cualquier cosa, pero que les compren su caf\u00e9. <\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el largu\u00edsimo verano arruin\u00f3 las cementeras, atras\u00f3 los ganados y los orejones de la Sabana est\u00e1n tambi\u00e9n inconsolables. La gripa vino a determinar la carest\u00eda del mercado, lo que ha motivado conatos de bochinche. Un lim\u00f3n vale diez pesos. Una naranja cinco. Una botella de leche, doce. Una libra de carne veinticinco.\u00a0 Una pastilla de cucaliptol, tres pesos. Et sic de coetero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 opinas de la\nguerra? Sin duda contagiamos de nuestra&nbsp;jeltal tura&nbsp;a los alemanes.\nYa ni los m\u00e1s optimistas ponen en duda que la guerra est\u00e1 perdida y en las\npeores condiciones; el aceptar en principio la devoluci\u00f3n de Alsacia \u2013 Lorena\nindica cuando ha tenido que doblegarse el orgullo alem\u00e1n.&nbsp; Pero aun eso\ndudo. Como la guerra no nos perjudic\u00f3 en exceso, tampoco la paz se preocupar\u00e1\nde beneficiarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>De ayer a hoy han muerto\nde la peste Santiago Pombo Arboleda y D\u00f1a, Mar\u00eda Brigard de Putnam. Hace tres\nd\u00edas hab\u00eda muerto Ana Brigard de Uribe, esposa de D. Carlos Uribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya vez que la cr\u00f3nica es\nnutrida, aunque nada alegre. La novedad m\u00e1s cercana al grupo le ocurri\u00f3 al\nviejo Ze\u00f3n que le muri\u00f3 una sirvienta en la casa. Amaneci\u00f3 r\u00edgida en el comedor\ncon una panela en la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e9ntame detalles de tu\nvida insular. Y dime si ya te vas acostumbrando al trato de los\nadventistas.&nbsp; Aqu\u00ed han aparecido varios art\u00edculos, entre otros uno de\nSalvador Iglesias, en los que propugna por la conveniencia de vender el\nArchipi\u00e9lago a los americanos antes de que no lo quiten.&nbsp; Yo creo que en\ncuanto lo necesiten no se ponen en el trabajo de comprarlo, sino que lo tomaran.<\/p>\n\n\n\n<p>Escr\u00edbeme y recibe el\nabrazo estrecho de tu fiel amigo<\/p>\n\n\n\n<p>Laureano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con informaci\u00f3n de Pantallazosnoticias.com.co<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Aqu\u00ed hay de nuevo una epidemia de gripa que tiene alarmada a la ciudad. Por lo pronto tiene paralizada la vida&#8221;. 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