{"id":1228,"date":"2020-02-10T00:06:34","date_gmt":"2020-02-10T00:06:34","guid":{"rendered":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=440"},"modified":"2020-02-10T00:06:34","modified_gmt":"2020-02-10T00:06:34","slug":"el-popeye-que-yo-conoci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1228","title":{"rendered":"EL POPEYE QUE YO CONOC\u00cd"},"content":{"rendered":"\n<p>En 1998 despu\u00e9s de cumplir con todos los tr\u00e1mites administrativos, ingres\u00e9 al patio de alta seguridad de la Penitenciar\u00eda Nacional de la Picota en Bogot\u00e1, Colombia, con la misi\u00f3n de encontrarme y entrevistar a Hugo Antonio Toro, para entonces comandante del grupo terrorista Jega, en cumplimiento de un trabajo period\u00edstico para el noticiero TV-HOY que hab\u00edamos planeado con el director Aris Voguel.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando en la celda de Toro, ingres\u00f3 John Jairo Vel\u00e1squez V\u00e1squez, alias Popeye. El comandante del Jega me lo present\u00f3 y \u00e9l muy amablemente, con una sonrisa me dio la bienvenida, pensando que yo era un nuevo recluso y dijo: \u201caqu\u00ed no se pasa tan mal como dicen, aqu\u00ed hacemos amigos\u201d. Me extendi\u00f3 su mano y dijo: \u201cBienvenido\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve que explicarle que yo era una visita en un d\u00eda en el que no hab\u00edan visitas. As\u00ed fue esa primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p> La segunda ocasi\u00f3n, en el mismo sitio, tuvimos la oportunidad de hablar. Le pregunt\u00e9 por muchas cosas, pero en especial cu\u00e1ndo, c\u00f3mo y por qu\u00e9 se hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n de asesinar al periodista Jorge Enrique Pulido, quien para la fecha del crimen era mi jefe inmediato en el noticiero Mundovisi\u00f3n.  <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote quote-solid has-text-align-center\"><p>  Me extendi\u00f3 su mano y me dijo \u201ceso fue una equivocaci\u00f3n, le pido perd\u00f3n\u201d. <\/p><cite>Frase de Popeye<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>All\u00ed me confes\u00f3 que hab\u00eda sido en un momento de furia, de ira, de Pablo Escobar, por los comentarios, acciones y entrevistas que ven\u00eda realizando el comunicador con la embajada de los Estados Unidos y su constante solicitud de aplicar la extradici\u00f3n en Colombia. Me extendi\u00f3 su mano y me dijo \u201ceso fue una equivocaci\u00f3n, le pido perd\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un hombre vehemente, que hablaba sin tapujos, que no\nmostraba arrepentimientos por los hechos en los que particip\u00f3 y de las acciones\nque tuvo que tomar en su momento en cumplimiento de las \u00f3rdenes del que \u00e9l siempre\nllam\u00f3 El Patr\u00f3n y al que nunca le falt\u00f3 ni en ning\u00fan momento dej\u00f3 de admirar.<\/p>\n\n\n\n<p>Era directo, con una inteligencia envidiable, con una capacidad de contar con detalle, sitios, horas, fechas, los sangriento episodios de los que hizo parte. Muestra de ello era la frialdad con la que contaba del asesinado de la exnovia de Pablo Escobar y posteriormente compa\u00f1era suya, Wendy Chavarriaga Gil. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l me cont\u00f3 que la amaba, pero la orden de Escobar pesaba m\u00e1s que ese sentimiento y relat\u00f3 como le puso una cita en un bar y la entretuvo en una llamada telef\u00f3nica dici\u00e9ndole que los esperara que estaba un poco demorado, mientras los sicarios llegaban a matarla. \u201cEscuch\u00e9 los disparos, la escuch\u00e9 morir\u201d, todo por haber descubierto que se hab\u00eda convertido en informante del Bloque de B\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar de Popeye es hablar de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas de historia\nsangrienta de Colombia. Y el jefe de sicarios relataba con detalle las circunstancias\nde los cr\u00edmenes de dirigentes como Luis Carlos Gal\u00e1n, el ministro Lara Bonilla,\nDiana Turbay, el procurador Carlos Mauro Hoyos y el secuestro de Andr\u00e9s Pastrana,\nen su sede pol\u00edtica de Bogot\u00e1, a donde lleg\u00f3 personalmente encabezando el grupo\nde sicarios que secuestr\u00f3 al dirigente, sac\u00e1ndolo de su sede pol\u00edtica y dirigi\u00e9ndose\na Guaymaral donde los esperaba una avioneta que los transportar\u00eda a un sitio\nacordado en Antioquia.<\/p>\n\n\n\n<p>Se llev\u00f3 a la tumba un sinn\u00famero de nombres que hoy\ndescansan en paz o por lo menos se tranquilizan al saber que Popeye muri\u00f3 y no\nlos delat\u00f3: militares, dirigentes pol\u00edticos, altos mandos de la Polic\u00eda\nabogados, fiscales, jueces, industriales, periodistas y hasta miembros de la DEA\nque se beneficiaron con dineros y prebendas millonarias por parte del cartel de\nPablo Escobar.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo un d\u00eda que hubo una sublevaci\u00f3n de internos del patio de Alta Seguridad en la c\u00e1rcel Nacional Modelo. Como periodista llegu\u00e9 a cubrir la balacera al interior del penal. Tiempo despu\u00e9s \u00e9l cont\u00f3 que durante ese d\u00eda y parte de la noche se defendi\u00f3 de un plan para asesinarlo y all\u00ed demostr\u00f3 su sagacidad, su frialdad y su capacidad de enfrentarse solo a quienes quer\u00edan matarlo. Era consciente que ten\u00eda enemigos, incluido el Clan de los Ochoa.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me sorprend\u00ed de la seguridad con que aceptaba sus\nasesinatos. La certeza con la que aseguraba \u201cno tengo conocimiento de ese tema\u201d\ny cuando directamente dec\u00eda \u201cde eso no le voy a hablar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La lealtad al patr\u00f3n y el convencimiento de lo que estaba\nhaciendo y defendiendo, es decir, era consecuente entre lo que dec\u00eda y hac\u00eda. \u201cSoy\nun mat\u00f3n\u201d, sosten\u00eda abiertamente.<\/p>\n\n\n\n<p>JOS\u00c9 LUIS RAM\u00cdREZ MORALES<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1998 despu\u00e9s de cumplir con todos los tr\u00e1mites administrativos, ingres\u00e9 al patio de alta seguridad de la Penitenciar\u00eda Nacional de la Picota en Bogot\u00e1, Colombia, con la misi\u00f3n de encontrarme y entrevistar a Hugo Antonio Toro, para entonces comandante del grupo terrorista Jega, en cumplimiento de un trabajo period\u00edstico para el noticiero TV-HOY que &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1229,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[83,84,85,86],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1228"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1228"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1228\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1229"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}