{"id":1270,"date":"2020-08-23T23:06:11","date_gmt":"2020-08-23T23:06:11","guid":{"rendered":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=543"},"modified":"2020-08-23T23:06:11","modified_gmt":"2020-08-23T23:06:11","slug":"las-cosas-ya-no-se-llaman-por-su-nombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1270","title":{"rendered":"Las cosas ya no se llaman por su nombre"},"content":{"rendered":"\n<p>FEDERICO ARANGO, Subeditor de Opini\u00f3n de EL TIEMPO. &#8211; Eufemismos que disimulan problemas y lenguaje &#8216;oenegero&#8217; hacen parte de la tendencia idiom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno tiene lugar sobre todo en el sector p\u00fablico. A diario la gente nota c\u00f3mo se le deja de llamar pan al pan y vino al vino, para usar rebuscados t\u00e9rminos que no todo el mundo entiende; a veces, simplemente para demostrar una supuesta experticia, y otras, con el fin de maquillar realidades adversas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen los entendidos que el lenguaje determina y moldea nuestras nociones de la realidad y que en esa medida al transformarlo actuamos sobre ella. Pero hay quienes creen que debe ser al rev\u00e9s, de manera que la transformaci\u00f3n de la realidad termina reflej\u00e1ndose en el lenguaje, camino m\u00e1s largo y empinado.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de este debate tipo huevo-gallina, lo cierto es que son muchos los casos en Colombia donde la denominaci\u00f3n acu\u00f1ada desde instancias oficiales para un problema se estrella de frente contra \u00e9l, haci\u00e9ndose evidente que nombrarlo distinto no va a solucionarlo. Y m\u00e1s grave a\u00fan resulta cuando el esfuerzo estatal se limita a eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay m\u00faltiples ejemplos, desde el atrevimiento de llamar migrantes internos a los desplazados por la violencia, inseguridad alimentaria al hambre y sectores vulnerables a comunidades en la pobreza hasta el caso de los Grupos Armados Organizados en los que amanecieron convertidas hace poco en bandas criminales o \u2018bacrim\u2019. Hasta al viejo fantasma del racionamiento el\u00e9ctrico le dieron una nueva identidad: cortes programados, de la misma manera que las cuotas pol\u00edticas reemplazaron a las cuasipatrimoniales corbatas. Ni hablar, qu\u00e9 l\u00e1stima, de los \u2018falsos positivos\u2019 como camuflaje de las ejecuciones extrajudiciales.<\/p>\n\n\n\n<p>(Adem\u00e1s: El &#8216;oso&#8217; de usar anglicismos en la oficina para descrestar)<br><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote quote-solid has-text-align-center\"><p> <strong>Esta jerga sirve para dar la apariencia de una experticia t\u00e9cnica, de un conocimiento \u00fanico y cr\u00edptico al que los mortales no podemos acceder.<\/strong><\/p><cite> Sergio Roncallo, profesor de la Universidad de la Sabana <\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pasa lo mismo cuando una administraci\u00f3n local advierte sobre una afectaci\u00f3n vehicular en una v\u00eda en la que miles de conductores padecen un tranc\u00f3n de antolog\u00eda. Calle que muy posiblemente presenta, a juicio de las autoridades, baches y ondulaciones (l\u00e9ase parece la superficie lunar, plagada de cr\u00e1teres).<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia es similar a la que se ve con algunos movimientos sociales (generalmente en el costado izquierdo del espectro pol\u00edtico) y sus acciones afirmativas de inclusi\u00f3n en el lenguaje, que han instalado la expresi\u00f3n \u201cen situaci\u00f3n de\u201d: personas en situaci\u00f3n de calle, en situaci\u00f3n de desplazamiento, en situaci\u00f3n de discapacidad, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA\u00f1os de segregaci\u00f3n activa, racismo, clasismo, sexismo y homofobia, por parte del establecimiento pol\u00edtico y religioso del pa\u00eds, han hecho que, desde una perspectiva wittgensteiniana (hablamos como pensamos), la izquierda biempensante haya decidido emprender esta cruzada\u201d, explica Santiago Rivas, presentador del programa de televisi\u00f3n Los puros criollos, quien ha estudiado este fen\u00f3meno por su cuenta. Para \u00e9l, de esta manera se sacrifica la elocuencia y el sentido, en pro de la forma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuchas de esas \u2018poblaciones vulnerables\u2019, los l\u00edderes y las \u2018lideresas\u2019 de los \u2018procesos a viabilizar\u2019, son los mismos que exigen del establecimiento este lenguaje cargado de eufemismos y posturas pol\u00edticamente correctas, que terminan por afectar la posibilidad de comunicarnos entre nosotros\u201d, a\u00f1ade Rivas.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra pata de este asunto es el uso de un l\u00e9xico extremadamente especializado e incomprensible para buena parte de los colombianos. Es como si expresarse as\u00ed fuera una se\u00f1al de pertenencia a una curiosa vanguardia burocr\u00e1tica. Funciona como cualquier moda: de un momento a otro surge un t\u00e9rmino, un barbarismo las m\u00e1s de las veces, y en un parpadeo est\u00e1 siendo pronunciado en cuanta reuni\u00f3n, comit\u00e9 o seminario tenga lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta jerga sirve para dar la apariencia de una experticia t\u00e9cnica, de un conocimiento \u00fanico y cr\u00edptico al que los mortales no podemos acceder \u2013plantea Sergio Roncallo, profesor de la Facultad de Comunicaci\u00f3n Social de la Universidad de la Sabana\u2013. En gran parte, se trata de una forma esnob, arribista, de hacer una \u2018limpieza\u2019 del lenguaje, bajo el supuesto de que hay cosas que si se dicen en un tono que todos entendamos no resultan pol\u00edticamente correctas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta cosecha hacen parte t\u00e9rminos como retroalimentaci\u00f3n, coadyuvar, socializar, propender, cocreaci\u00f3n, interlocutar y, sobre todo, el abuso al que a diario son sometidos los verbos aplicar, socializar y validar, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dentro del marco de esta tendencia que hoy se habla, por ejemplo, de la siembra por parte de adultos mayores de equis cantidad de individuos arb\u00f3reos para referirse a unos tiernos abuelos que plantaron unos arbolitos. O de pol\u00edticas de atenci\u00f3n integral para los perros y perras en situaci\u00f3n de abandono cuando unas almas caritativas rescatan a unos pobres gozques callejeros.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos, este fen\u00f3meno no es exclusivo del \u00e1mbito estatal. Recordemos c\u00f3mo hace ya varios a\u00f1os que las m\u00e1quinas de los casinos dejaron de ser tragamonedas para convertirse en pagamonedas. Y de c\u00f3mo el verbo manejar canibaliz\u00f3 a tener con la misma ferocidad que colocar ya lo hizo con poner.<\/p>\n\n\n\n<p>Fundamental tener en cuenta que ya ning\u00fan promotor (vendedor) invita a comprar un plan de tiempo compartido o un curso de lectura r\u00e1pida. No. Ahora la invitaci\u00f3n es a invertir. Tal vez en unos a\u00f1os le pediremos al mesero \u201cel valor de la inversi\u00f3n en nutrici\u00f3n y esparcimiento\u201d en lugar de la cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>(Lea tambi\u00e9n: &#8216;Grilla&#8217; o &#8216;farra&#8217;, \u00bfd\u00f3nde qued\u00f3 el buen uso del idioma universitario?)<\/p>\n\n\n\n<p>Es urgente abordar el tema. Poner sobre la mesa la importancia de frenar o al menos moderar la tendencia. De lo contrario, a vuelta de unos a\u00f1os se hablar\u00e1 de que James Rodr\u00edguez es un futbolista en situaci\u00f3n de suplencia o de que en Venezuela no se maneja lo que es la democracia como tal.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea la historia <a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/CMS-16606688\">completa aqu\u00ed<\/a><br> FEDERICO ARANGO<br> Subeditor de Opini\u00f3n de EL TIEMPO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FEDERICO ARANGO, Subeditor de Opini\u00f3n de EL TIEMPO. &#8211; Eufemismos que disimulan problemas y lenguaje &#8216;oenegero&#8217; hacen parte de la tendencia idiom\u00e1tica. El fen\u00f3meno tiene lugar sobre todo en el sector p\u00fablico. A diario la gente nota c\u00f3mo se le deja de llamar pan al pan y vino al vino, para usar rebuscados t\u00e9rminos que &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1271,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[140,141,142],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1270"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1270"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1270\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}