{"id":1283,"date":"2022-10-03T19:44:27","date_gmt":"2022-10-03T19:44:27","guid":{"rendered":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=829"},"modified":"2022-10-03T19:44:27","modified_gmt":"2022-10-03T19:44:27","slug":"el-olvido-de-la-bogota-que-todos-dicen-amar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1283","title":{"rendered":"El olvido de la Bogot\u00e1 que todos dicen amar"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>POR JOS\u00c9 LUIS RAM\u00cdREZ MORALES.-<\/strong> Cuatro siglos de generaciones han pasado desde 1583 por Nuestra Se\u00f1ora de la Esperanza, como bautiz\u00f3 Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada a nuestra maravillosa altiplanicie cundiboyacense, a esa dimensi\u00f3n verde, gracias a sus cerros y a sus parques, que domina el santuario de Monserrate y Guadalupe que es nuestra amada Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>484 a\u00f1os cumpli\u00f3 el 6 de agosto del 2022. Cuatro siglos y m\u00e1s de ocho millones de habitantes guardan su historia, su pasado, por su calles, recodos y esquinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy me pregunto \u00bfqui\u00e9n te ha convertido en ego\u00edsta, brutal y desconsiderada? \u00bfCu\u00e1ndo perdiste tu generosidad, tu aseo, tu seguridad, tu amabilidad y cu\u00e1ndo, amada m\u00eda, te volviste desconfiada?\u00bfCu\u00e1ndo, mi bella Bogot\u00e1, tus calles se volvieron centros de atraco, robo, envenenamiento de la juventud, contaminaci\u00f3n y peligro? \u00bfCu\u00e1ndo te contaminaste, qui\u00e9n envenen\u00f3 tus r\u00edos y qu\u00e9 pas\u00f3 con Do\u00f1a Juana?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo va tu salud? No hay respeto por las ni\u00f1as y ni\u00f1os ni espacios dignos para la andar con la vejez. Todos dicen amarte, nadie responde por ti, nadie se encarga de ti, nadie hace nada por ti. Nadie se apropia de ti.<\/p>\n\n\n\n<p>La Calle Real, la principal de la ciudad, la convirtieron en basurero, donde transcurre el hampa, el tr\u00e1fico de drogas. Los alcoh\u00f3licos terminales se alojan y viven aqu\u00ed. Las ventas ambulantes, comidas callejeras que atentan contra la salud sin ning\u00fan control sanitario y la prostituci\u00f3n callejera e infantil ronda el centro de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Dime qu\u00e9 pasa con tus cerros explotados, invadidos y convertidos en tugurios, \u00bfqui\u00e9n te ha herido? Por tus calles deambulan y se arrastra la miseria humana. m\u00e1s de 10 mil hombres, mujeres y ni\u00f1os ocupan tus calles rebuscando entre las canecas y basura los desechos para sobrevivir y ocupan los andenes fr\u00edos de la capital como sus hogares, jalando d\u00eda a d\u00eda su existencia llevada en medio de la turbulencia que expide el humo de sus cigarros con el f\u00e9tido olor del bazuco y la marihuana.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de la indiferencia, del \u2018no es conmigo\u2019, \u2018de malas\u2019, se debate la existencia de estos seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como parte del paisaje, amada m\u00eda, en tu cumplea\u00f1os 484, te entregamos 472 asesinatos en los primeros siete meses del 2022, 178 bandas criminales dedicadas al narcotr\u00e1fico, al secuestro expr\u00e9s, al sicariato, al atraco, al robo, el cosquilleo y el robo de automotores con el dicho popular que \u2018no hay que dar papaya\u2019 y que \u2018papaya puesta, papaya partida\u2019. A nadie le importa que sean hijos, padres o hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o cientos de ni\u00f1as y ni\u00f1os son atrapados por el tr\u00e1fico o trata de personas que de la noche a la ma\u00f1ana, m\u00e1gicamente, desaparecen de sus hogares y de las calles de sus barrios y son llevadas con enga\u00f1os, trampas y mentiras a otros departamentos de Colombia y, en el peor de los peores infiernos, sacadas del pa\u00eds y vendidas en el exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu transporte p\u00fablico, amada Bogot\u00e1, es una celda donde se pierde la tranquilidad y hasta la vida y se ha convertido en el d\u00eda a d\u00eda de un infierno de donde diariamente se entra y se sale a salvo dependiendo de la suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con la cortes\u00eda? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con la solidaridad? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con la Atenas Suramericana de la que toda Am\u00e9rica y Europa hablaban? \u00bfQui\u00e9n te hizo tanto da\u00f1o, que hoy no sonr\u00edes como antes? Todos se sienten due\u00f1os tuyos, pero tu vida no le importa a casi nadie. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 mi amada Bogot\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>Honro tu memoria, a los 2.600 metros m\u00e1s cerca de las estrellas, de Nuestra Se\u00f1ora de la Esperanza como la llamaron los conquistadores, a la Torre Colpatria, al casco hist\u00f3rico de La Candelaria y a Nuestra Se\u00f1ora de la Candelaria, al Museo Botero, a la biblioteca Virgilio Barco, al Museo del Oro y Nacional, a San Agust\u00edn, al parque Nacional, a sus iglesias, al parque Sim\u00f3n Bol\u00edvar y a tus cerros tutelares de Monserrate y Guadalupe.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy te pido perd\u00f3n, amada Bogot\u00e1, y abro mis brazos y mi coraz\u00f3n para decirte cu\u00e1nto te amo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR JOS\u00c9 LUIS RAM\u00cdREZ MORALES.- Cuatro siglos de generaciones han pasado desde 1583 por Nuestra Se\u00f1ora de la Esperanza, como bautiz\u00f3 Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada a nuestra maravillosa altiplanicie cundiboyacense, a esa dimensi\u00f3n verde, gracias a sus cerros y a sus parques, que domina el santuario de Monserrate y Guadalupe que es nuestra amada Bogot\u00e1. &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1284,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[34,262],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1283"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1283"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1283\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}