{"id":1418,"date":"2024-12-05T13:15:43","date_gmt":"2024-12-05T13:15:43","guid":{"rendered":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1418"},"modified":"2024-12-05T13:17:29","modified_gmt":"2024-12-05T13:17:29","slug":"localidad-de-kennedy-pide-a-gritos-seguridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ediario.com.co\/?p=1418","title":{"rendered":"Localidad de Kennedy pide a gritos seguridad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por: Jos\u00e9 Luis Ram\u00edrez Morales. <\/strong>&#8211; Distribuidos en 12 UPZ, en 525 barrios, 1\u2019400.000 habitantes en Bogot\u00e1 tienen una sola preocupaci\u00f3n: llegar sanos y salvos a su hogar, levantarse y dar gracias por saber que est\u00e1n vivos. En 3.859 hect\u00e1reas y una de las dos localidades de mayor extensi\u00f3n y con el mayor n\u00famero de personas por metro cuadrado, la vida se les ha convertido en un infierno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En solo diez meses del 2024, 140 personas con nombres y apellidos han sido asesinadas, <\/strong>y medio centenar son NN. Y otras han sido asesinadas en la localidad y botadas en otras partes de la ciudad, mientras otras se encuentran desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El hampa azota a Kennedy, localidad octava. En su mayor\u00eda, los habitantes de esta localidad son personas trabajadoras que cada d\u00eda se levantan con el prop\u00f3sito de construir una Bogot\u00e1 m\u00e1s pujante, con esperanzas y con deseos de superar la pobreza cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los muertos son el resultado de enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes, son violentos, sanguinarios y muestran su poder demencial dejando cad\u00e1veres descuartizados, desmembrados, por m\u00faltiples razones, una de ellas la extorsi\u00f3n a personas, a peque\u00f1os comerciantes, a tenderos, a vendedores de frutas y verduras. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n se dedican a asaltar apartamentos, casas y negocios de todo tipo; miscel\u00e1neas, tiendas, restaurantes, supermercados, bares, expendios de carne, casas de juego, no se salva nada ni nadie. A lo que se suman dramas como el robo permanente a usuarios de bicicletas, autom\u00f3viles y motos, el fleteo, el secuestro expr\u00e9s de mascotas y la extorsi\u00f3n a los vendedores ambulantes, quienes se ven obligados a pagar peaje a los delincuentes por utilizar el espacio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>El infierno de Corabastos est\u00e1 en la parte occidental, a espalda de la central de alimentos, donde se encuentra el mercado de lo usado, es decir, de lo robado: planchas, neveras, ropa vieja, calzoncillos usados, medias, cachivaches, cajas de dientes, tornillos, martillos, ollas, zapatos, chatarra, aluminio, cobre. All\u00ed mismo, los malos olores invaden de fetidez este infierno, donde tambi\u00e9n se ven comidas callejeras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los menores de edad tambi\u00e9n est\u00e1n expuestos a estas problem\u00e1ticas, principalmente al expendio permanente de drogas a la salida de los colegios. <\/strong>El comercio de marihuana est\u00e1 presente en todas las esquinas. Todas son iguales para vender pepas, fentanilo, bazuco, a trav\u00e9s de j\u00edbaros y habitantes de calle.<br>R\u00edos de recicladores deambulan 24-7 y estas zonas consumidas por el bazuco y en cientos de centros de reciclaje, donde algunos de ellos venden lo recogido para el sostenimiento de sus adicciones. Las zonas de mayor movimiento para este negocio, Corabastos, Mar\u00eda Paz y El Amparo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n del 91 le dio el car\u00e1cter de localidad de Kennedy a esta extensa zona, conservando sus l\u00edmites y nomenclatura administrativa, gobernada en la actualidad por un alcalde y once ediles. Es una de las 20 localidades de Bogot\u00e1 y est\u00e1 ubicada en el suroccidente de la sabana, rodeada por Fontib\u00f3n, Bosa, Puente Aranda (al oriente) y colinda con Ciudad Bol\u00edvar y el r\u00edo Tunjuelo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo esto es un cartucho, donde se ejerce la prostituci\u00f3n, el consumo de drogas, bazuco, marihuana, alcohol et\u00edlico, popers, pegante b\u00f3xer, y todo esto se hace a cielo abierto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta bella localidad, Kennedy, pide a gritos soluciones. Los ediles no tienen respuesta ni capacidad de acci\u00f3n. La actual alcaldesa, desconocida, y no aparece, su nombramiento fue eso, un nombramiento. Cero contundencia, cero presencia. El 50 por ciento de las extorsiones ha hecho que peque\u00f1os comerciantes cierren sus locales y, lo peor, que cambien de localidad ante la negativa de pagar para poder vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Los testimonios en nuestro recorrido con comerciantes, vendedores, obreros, estudiantes y habitantes de toda la vida son contundentes, muestran su desesperaci\u00f3n, su decepci\u00f3n y tienen el grave ingrediente de la impotencia.<\/p>\n\n\n\n<p>A todo lo anterior se suma la violencia intrafamiliar y el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas est\u00e1n presentes todos los d\u00edas en Kennedy.<strong> El 85 por ciento de las denuncias se quedan en la impunidad, sin respuesta, <\/strong>sin soluci\u00f3n, y, en muchos casos, las mujeres no denuncian por f\u00edsico miedo. Y en el peor de los casos por las amenazas de muerte por parte de sus parejas, sus amores, los padres de sus hijos. O simplemente por el miedo de quedarse solas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lesiones personales son cosa de todos los d\u00edas. No hay un d\u00eda espec\u00edfico de la semana, de domingo a domingo que no se oiga hablar de ri\u00f1as, heridos, pu\u00f1aladas, tiros, lesionados. El hospital de Kennedy, como le dice el personal m\u00e9dico, enfermeras, param\u00e9dicos, es un hospital de guerra. Llegan pacientes con el cuchillo enterrado en su cuerpo, heridas violentas, mujeres que pierden sus hijos por abortos provocados por una paliza de su compa\u00f1ero y los delitos sexuales que tienen otro cap\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes transcurren por estos barrios caminan \u2018enfierrados\u2019, me cuentan, es decir, andan con armas blancas, con pistolas hechizas para realizar el recorrido por Patio Bonito, El Amparo, Mar\u00eda Paz, Corabastos, Carvajal, el sector de la Virgen y todas aquellas calles que van del norte hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Los alrededores del parque Cayetano Ca\u00f1izales se ven invadidos de carretas que transportan todo tipo de droga, libras de marihuana, armas, cuchillos, objetos robados y hasta cad\u00e1veres, que afectan a los barrios circunvecinos. Las tiendas, los negocios y los conjuntos residenciales han tenido que encerrarse con barras de hierro, las ventanas con rejas son su \u00faltima medida de seguridad. Sin embargo, las personas son acorraladas contra las puertas de entrada a sus viviendas y son asaltadas, ultrajadas, golpeadas y amenazadas de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En los esfuerzos de la Polic\u00eda y las autoridades por contrarrestar la violencia y la inseguridad en las calles de Kennedy se ha logrado la captura de muchos de los miembros de las bandas que afectan la localidad, como los Satan\u00e1s, el Tren de Aragua, los Chontaduros, pero todas estas acciones no logran darles la tranquilidad a los habitantes de nuestra querida localidad de Kennedy, que han visto los barrios m\u00e1s residenciales y de mayor tranquilidad perjudicados por los robos permanentes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Kennedy requiere de una intervenci\u00f3n a fondo que le pueda brindar la seguridad<\/strong> a cientos de habitantes que quieren construir una localidad en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00e9alo tambi\u00e9n <a href=\"https:\/\/blogs.eltiempo.com\/escombros\/2024\/11\/14\/localidad-de-kennedy-pide-a-gritos-seguridad\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/blogs.eltiempo.com\/escombros\/2024\/11\/14\/localidad-de-kennedy-pide-a-gritos-seguridad\/\">en Escombros<\/a> de EL TIEMPO.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jos\u00e9 Luis Ram\u00edrez Morales. &#8211; Distribuidos en 12 UPZ, en 525 barrios, 1\u2019400.000 habitantes en Bogot\u00e1 tienen una sola preocupaci\u00f3n: llegar sanos y salvos a su hogar, levantarse y dar gracias por saber que est\u00e1n vivos. En 3.859 hect\u00e1reas y una de las dos localidades de mayor extensi\u00f3n y con el mayor n\u00famero de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1419,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[282,247,281],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1418"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1418"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1420,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1418\/revisions\/1420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ediario.com.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}